¿Hasta cuándo, Señor?

Hasta cuando señor, voy estar en esta situación difícil, cuando es el día en que voy a salir de este problema. ¿Te has sentido así?

En el Salmo 13 David hace 3 preguntas en el primer versículo: ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?

Cuantos de nosotros nos hemos sentido así, y le decimos al Señor hasta cuando señor, voy estar en esta situación difícil, cuando es el día en que voy a salir de este problema. Nosotros los hijos de Dios, en un tiempo u otro hemos hecho estas preguntas, y nos hemos sentido, así como David cuando escribió dicho salmo.

Al escribir este Salmo, David estaba siendo perseguido, porque sus enemigos querían matarlo, y nosotros por cosas más pequeñas, decimos hasta cuando Señor. Pensamos que Dios nos ha abandonado y que estamos solos.

Si es cierto que a menudo desmayamos tras la duración de nuestras pruebas, sentimos que no podemos soportar la situación que estamos viviendo, y no sabemos cuándo llegara a su fin. Pero en veces somos probados con problemas que nos hacen clamar, “¿Hasta cuándo?” y esos momentos de desespero, de tristeza, de angustia, de depresión, momentos en que nos sentimos abandonados por Dios, e incluso por las personas que tenemos a nuestro alrededor, es cuando debemos abrir desesperadamente nuestro corazón a Dios y clamar por esa respuesta, por esa solución que tanto anhelamos, es en esos momentos cuando debemos desahogarnos con Dios.

En la biblia algunos personajes como: Jonás, Elías, Moisés, David, expresaron sus angustias delante del Señor y nosotros como hijos de Dios, también podemos hacerlo, Jesús estaba angustiado, justo antes del tiempo de morir, expreso: “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa;” Jesús conocía cual era la voluntad del Padre, pero aun así se encontraba en una gran agonía de alma.

Hoy quizás digas: ¿Hasta cuándo la falta de provisión?, ¿Hasta cuándo la enfermedad?, ¿hasta cuándo el coronavirus?, ¿hasta cuándo saldré de esta situación?, ¿hasta cuándo dejaré de sentir este temor?, ¿hasta cuándo tendré deudas?, ¿hasta cuándo tendré un empleo?, ¿hasta cuándo terminara mi situación en mi casa, en mi matrimonio?, ¿Hasta cuándo este sufrimiento? ¿Hasta cuándo esta mala situación? ¿Hasta cuándo Dios, Hasta cuándo?

Dios no se olvida de quien le busca. Dios no esconde su rostro, Dios no es ciego, ni sordo, él nos observa y nos escucha. Si nuestro corazón está en gran manera abrumado, parece como si Dios se escondiera. Por eso importante, que por muy triste nos sintamos, por muy cargados que estemos, siempre ir a la presencia de Dios.

No está mal que le digas a Dios como te sientes realmente, al contrario, hazlo, incluso si sientes que estas molesto con El, incluso si quieres quejarte con Dios. Decirle al señor ¿Hasta cuándo? es una especie de queja y está bien, Dios entiende nuestra debilidad. Cada prueba, cada desierto, cada tormenta hace parte de la preparación y de moldear un carácter en nosotros, para esos grandes planes que tiene Dios para nuestras vidas.

No eres el único que ha vivido momentos de soledad, de tristeza, de escases, de enfermedad, etc. Animo que en medio de los desiertos la fidelidad de Dios está de tu parte. Cuando sientes que no puedas más, confía en la misericordia de Dios. Aunque te sientas afligido el bien y la misericordia de Dios te seguirán todos los días de tu vida, más allá de tu aflicción, de tus problemas, y de la situación que estés pasado.

Pon en Dios tu confianza, alégrate en su presencia y la salvación que Dios te da, Pon tu confianza en Dios, espera su respuesta y gózate en él.

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